A cada niño, o mejor dicho a sus papás, les ha tocado hacer uno de los personajes. Nosotros hemos estado dos días confeccionando este pequeño pastor. Obligatoriamente había que utilizar un rollo de cartón, de los del papel del WC y luego a echarle imaginación con telas, fieltro, lanas y todo lo que estuviera a mano.
No nos ha quedado mal el pastorcito, que mañana llevará Sara al cole, aunque los pies se salen un poco de escala. El papá que se animó y ¡venga ponerle capas de papel!
Pues nada, dispuesto el personaje a arrear ovejas.